Fotosub: la sensibilidad ISO

Continuando con la serie de artículos sobre iniciación a la fotografía submarina, hoy hablamos sobre la sensibilidad ISO y su relación con la apertura del diafragma y la velocidad del obturador.

Red Sea octopus by Prilfish

Pulpo en el Mar Rojo, ISO 100, f/5, 1/125, 7.4 mm. El uso de flash, siempre a corta distancia del sujeto, le iluminará muchísimo, lo que nos exige el uso de baja sensibilidad para evitar la sobreexposición. Photo by Prilfish

La sensibilidad ISO es un concepto heredado de la época en la que utilizábamos películas fotográficas. Cada una de ellas estaba marcada con una numeración que indicaba cuán sensible era la película ante una cantidad de luz dada. A mayor numeración, más luz captaría la película ante una situación lumínica. Por poner un ejemplo fácil de comprender, si sales a la calle y hay muchísima luz de repente ves todo blanco ¿verdad? Pero si te pones unas gafas de sol ese impacto es mucho menor, porque has reducido la sensibilidad de tus ojos. Por el contrario, si entras en un túnel con las gafas de sol puestas no verás nada, porque no tienes suficiente sensibilidad en tu visión.

Bien, en tu cámara por lo tanto, cuando fotografíes en un área muy oscura querrás incrementar la sensibilidad ISO, por ejemplo hasta 1.600, mientras que en situaciones de gran luminosidad configurarás una sensibilidad ISO 100 o incluso menor (por ejemplo cuando utilices flash reducirás la sensibilidad).

Sensibilidad ISO

De izquierda a derecha ISO 400, 1600 y 6400, con f/5.6, 1/1250 s y 55 mm. A medida que incrementamos la sensibilidad de la película captamos más cantidad de luz, en este caso tenemos a la sobreexposición, mientras que si hubiésemos elegido un ISO 100 iríamos hacia la subexposición. Con el incremento de la sensibilidad comienza la aparición del ruido, como puede apreciarse en el cabello; esa neblina, puntos blanquecinos, aparecerá en las zonas oscuras de la foto. Dependiendo de las necesidades de apertura de diafragma y velocidad del obturador tendremos que elegir la ISO adecuada, intentando que sea la más baja posible.

Scuba diving in Indonesia by Ilse Reijs and Jan-Noud Hutten

Cuando utilizamos flash o focos es importante tener en cuenta la escena completa, o corremos el riesgo de fotografiar tres zonas de luz, una sobreexpuesta, otra correctamente expuesta y una subexpuesta, como es el caso de esta fotografía, aunque, por supuesto, en ocasiones, quizá sea ése el efecto que deseamos. Photo by Ilse Reijs and Jan-Noud Hutten

Hay una regla que debes intentar seguir: fotografía siempre con la menor sensibilidad ISO que sea posible, porque cuanta mayor sensibilidad ISO tenga la exposición mayor nivel de ruido aparecerá (en forma de pequeños puntos en las zonas más oscuras de la foto).

Normalmente sólo incrementaremos la sensibilidad ISO cuando los parámetros de diafragma y velocidad de obturación no pueden ser variados. Por ejemplo, si tienes un tiburón en movimiento y quieres captar toda al escena del arrecife, casi con seguridad, necesitarás un tiempo de exposición aproximado de 1/250 y un diafragma f/10 o similar, lo que reducirá mucho la luz que recibe el sensor, por lo que tendrás que utilizar una ISO 400 al menos, ya que con un flash no podrás iluminar a un tiburón que está a varios metros de distancia. Y recuerda que a mayor profundidad menos luz natural, y por tanto más luz tendremos que dejar llegar al sensor, de un modo u otro.

Photography at Habili Ali, St John's reefs, Red Sea, Egypt by Derek Keats

Si las condiciones no son las mejores necesitaremos captar más luz por todos los medios, en este caso con un ISO 500 además de f/4, 1/60 s y flash, con una distancia focal de 6.1 mm. Photo by Derek Keats

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Fotosub: la velocidad del obturador

Continuando la serie de artículos sobre parámetros de una exposición que comenzamos con la apertura del diafragma os hablamos hoy de la velocidad del obturador.

Me underwater by Cory Doctorow

Una velocidad de obturación inadecuada puede arruinar una fotografía. En este caso se ha disparado con una velocidad de 1/40 s, claramente insuficiente para sujetos en movimiento, en este caso tanto el fotógrafo como el sujeto. El resto de parámetros de la imagen son f/2.8, 7.9 mm e ISO 200. Ni tan siquiera el uso de flash ha podido evitar que el sujeto aparezca «movido». Photo by Cory Doctorow.

La velocidad del obturador y el tiempo de exposición son el inverso uno del otro. Cuanto más rápida sea la obturación, menor tiempo estará expuesto el sensor, y a menor velocidad de obturación, mayor tiempo de exposición. Al final se trata de controlar durante cuánto tiempo nuestro sensor «graba» la escena.

Una velocidad de obturación alta permite que hagamos fotografías a sujetos en movimiento sin que la foto aparezca movida, a la vez que, lógicamente, limita la cantidad de luz que llega al sensor. Las velocidades bajas nos permite captar mayor cantidad de luz, pero si los sujetos se mueven (o nos movemos nosotros, recordad que estamos bajo el agua) la escena aparecerá difuminada y poco nítida. Si deseamos un efecto de movimiento deberemos prolongar la exposición ¿has visto esas fotografías en las que toda una escena se ver perfectamente nítida y un sujeto aparece «movido» porque se está desplazando? Si queremos captar con nitidez un sujeto en movimiento, por ejemplo un delfín, deberemos disparar con alta velocidad de obturación, pero quizá deseemos dotar a la escena de dinamismo, optando por prolongar la exposición ligeramente.

Por supuesto, al estar realizando configuraciones que modifican la cantidad de luz, si la fotografía aparece subexpuesta a la velocidad de obturación deseada, deberemos abrir el diafragma y/o aumentar la sensibilidad ISO, mientras que si resulta sobreexpuesta hemos de cerrar el diafragma y/o reducir la sensibilidad ISO.

Velocidad del obturador

Velocidad del obturador. Manteniendo una configuración f/5.6, 55 mm e ISO 400, efectuamos disparos a 1/1250 s, 1/800 s, 1/500 s, 1/320 s y 1/200 s. Como se puede observar vamos, con cada incremento del tiempo de exposición, captando mayor cantidad de luz ¿observas cómo la línea amarilla del brazo va desapareciendo y cómo se va sobreexponiendo la fotografía? El histograma puede ayudarte a controlar la exposición, y el zoom en la visualización de las fotos en el display ayudarte a  apreciar si resulta nítida.

Navy Diver-Southern Partnership Station by U.S. Navy

Por el contrario, una velocidad adecuada nos permitirá captar a sujetos incluso en movimiento. En este caso se ha disparado con una velocidad de 1/250 s, 10.5 mm e ISO 320 sin flash ¿y cómo han conseguido luz con esos parámetros? ¡Han utilizado una apertura de diafragma de 2.8! Photo by U.S. Navy

En las imágenes anteriores se aprecia cómo manteniendo unos parámetros dados, aumentar el tiempo de exposición afecta a la cantidad de luz recibida. La sobreexposición hará que tus fotografías pierdan muchos detalles, colores y resulten poco atractivas. Ya hemos hablado de cómo controlar la subexposición y la sobreexposición a través de la lengua de los histogramas ¡recuerda que son tus aliados! Si tomas como referencia algunos elementos de estas fotografías puedes controlar el deterioro que van sufriendo: la línea amarilla en el brazo, las bandas rojas de la botella y la primera etapa del regulador. Fíjate también cómo van apareciendo brillos y reflejos no deseados en el cabello y la botella, y en cómo el fondo se pierde con la sobreexposición.

¡Un consejo! Precisamente perder el fondo por sobreexposición (blanco) o subexposición (negro) puede ser muy interesante para captar sujetos, sobre todo cuando son pequeños como cangrejos o nudibranquios. Se puede conseguir hacerlo controlando la luz que recibe el sujeto, bien desplazando nuestra posición, bien utilizando flash o estrobos, o aliándonos con la hora del día ¡haz fotos de noche!

Britleworm by Prilfish

Gusano de fuego, f/8, 1/125 s, 18.9 mm, ISO 100 y flash. Si en un entorno oscuro utilizamos el flash para iluminar al sujeto en un encuadre en el que el fondo está alejado, obtendremos una foto en clave baja con un bokeh muy oscuro, que otorgará a nuestro protagonista toda la atención del espectador mientras mantenemos unos colores vibrantes y un nivel de detalle estupendo. Photo  by Prilfish.

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Fotosub: la apertura del diafragma

Cuando disparamos una fotografía hay varios parámetros que controlan técnicamente el modo en que el equipo va a realizar la exposición y que determinan cómo será la fotografía resultante. Hoy vamos a comenzar una serie de posts en los que os hablamos de los parámetros básicos de una toma.

Red Reef Hermit Crab - Paguristes cadenati by LASZLO ILYES

Cangrejo hermitaño. Exposición f/8.0, 1/60 s, ISO 50, 105 mm y flash. Al activar el flash hay una mayor cantidad de luz, cerramos un poco el diafragma y reducimos la sensibilidad ISO. Observa el efecto bokeh conseguido con diafragmas abiertos y el sujeto mucho más cercano que el fondo. Photo by Laszlo Ilyes.

Lo primero y más importante es que la fotografía es, por encima de todo, luz, luz y más luz. Un buen encuadre, la cámara idónea, una excelente composición, o un sujeto espectacular no harán una buena foto si la luz no es la adecuada, y para que la luz dé un buen resultado en la foto hay tres parámetros básicos con los que podemos jugar: la apertura del diafragma, la velocidad del obturador y la sensibilidad ISO. Hay un cuarto elemento, el balance de blancos, también esencial y que trataremos en el último post.

La apertura de diafragma es uno de los factores que determina la profundidad de campo que la fotografía abarcará. Cuanto mayor sea la apertura del diafragma, menor profundidad de campo. Éso quiere decir que una parte de la imagen aparecerá nítida y el resto aparecerá difuminado, generando lo que se denomina efecto bokeh (desenfoque), lo verás muy frecuentemente en fotografía macro, donde el sujeto aparece en primer plano y alrededor de él todo aparece difuso. Ésto proporciona un increible protagonismo del sujeto, relegando la escena a un segundo plano. Es el efecto que puedes apreciar en la primera fotografía de la serie, con un fondo totalmente difuminado.

Apertura del diafragma

Apertura del diafragma. De izquierda a derecha f/5.6, f/10 y f/22. Las tres fotografías están tomadas con un tiempo de exposición de 1/1250 s. y una sensibilidad ISO 400. Si mantenemos el resto de parámetros inalterados, al ir cerrando el diafragma estaremos captando menos luz, y el fondo irá haciéndose más nítido.

Si por el contrario cerramos el diafragma obtendremos una mayor profundidad de campo, es decir, mayor será la zona nítida y menor la desenfocada, hasta llegar a un punto en que toda la fotografía se aprecia con nitidez, tanto los objetos más cercanos como los más lejanos. En este caso estamos incrementando el protagonismo de la escena y restándoselo paulatinamente a los sujetos que aparecen en ella. Como puedes ver en la tercera fotografía el fondo ya se aprecia con nitidez.

Juvenile Warty or Clown Frogfish - Antennarius maculatus by prilfish

Alevín de pez sapo. Exposición f/8.0, 1/250 s, 29.2 mm e ISO 80 con iluminación de flash. En este caso la distancia focal tan pequeña consigue un bokeh más suave y dar contexto al sujeto al permitir un mayor ángulo. Photo by Prilfish.

Para que te hagas una idea más clara del concepto puedes realizar un experimento. Toma un papel y enrróllalo. Úsalo como si fuese un telescopio, poniéndolo frente a tu ojo y cerrando el otro. Por mucho que te esfuerces en enfocar un solo punto ¿a que todo se ve con bastante o total nitidez? Ahora retira el papel y mira hacia un espacio abierto. Coloca tus dedos índices a los lados de tu cabeza, hasta casi el punto en que dejes de verlos. Si fijas tu mirada en uno de ellos ¿cómo ves el resto de la escena? ¿Notas cómo se difumina? Éso es precisamente lo que hacemos con el diafragma, cuanto más abierto, más se parece a nuestra visión completa, y cuanto más cerrado más se parece a mirar a través de un tubo, que se estrecha más y más a medida que cerramos el diafragma.

Siguiendo esta analogía, cuanto más cierres el diafragma menor cantidad de luz llegará al sensor, igual que cuanto más cierres el tubo de papel más oscuro verás tú. A mayor apertura de diafragma, más cantidad de luz llegará al sensor. Por lo tanto si en un escenario muy luminoso queremos evitar sobreexponer la foto al mismo tiempo que abrimos el diafragma deberemos reducir el tiempo de exposición y/o la sensibilidad ISO, de modo que captemos menos luz. Si por el contrario la escena está poco iluminada y la fotografía aparece subexpuesta deberemos aumentar el tiempo de exposición y/o la sensibilidad ISO para captar mayor cantidad de luz.

¿Has notado que todo el mundo habla de «f»? Hasta tu objetivo tiene marcada una «f». La famosa f no es más que la medición de hasta qué punto un diafragma puede ser abierto. Un típico objetivo 18-55 tendrá una f 3.5/5.6, lo que quiere decir que a una distancia focal de 18 mm. podremos abrir el diafragma, como máximo, hasta f/3.5, mientras que a 55 mm. sólo podremos abrirlo hasta f/5.6. Cuanto menores sean los valores f de tu objetivo, mayores aperturas de diafragma, más cantidad de luz y menor profundidad de campo podrás utilizar en tus fotografías. En otra ocasión hablaremos de distancias focales y de tipos de objetivos, asuntos muy relacionados con el diafragma y su apertura.

The beast by  LASZLO ILYES

Con un diafragma más cerrado y flash o estrobos que iluminen la escena podemos conseguir una mayor nitidez en todo el encuadre, en este caso se trata de una exposición f/18.0, 1/60 s, 105 mm e ISO 50. Photo by Laszlo Ilyes

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Fotosub: la lengua de los histogramas

¿Cuántas veces parecía que el resultado de una foto en el display de tu cámara era idóneo y al verla en el ordenador era en realidad de mala calidad? Una de las herramientas más importantes a la hora de verificar la exposición de nuestras fotografías es la revisión del histograma, una funcionalidad que muchas cámaras nos ofrecen (y también, por supuesto, el software de retoque fotográfico).

Un histograma nos cuenta la historia de una fotografía en términos de colores y cantidad de información de cada uno de ellos de forma gráfica. Empecemos por el principio ¿qué es un histograma? Un histograma es una representación gráfica de la distribución de una serie de datos, y os puede recordar al diagrama de barras que todos conocemos:

Histograma de una fotografía

Histograma de una fotografía

El histograma representa en el eje horizontal los colores del espectro, de izquierda (colores oscuros) a derecha (colores claros), siendo el extremo izquierdo el negro y el extremo derecho el blanco. La altura de cada muestra en el histograma representa la cantidad de datos presentes en la fotografía para ese color concreto, por tanto, a más altura, más presencia de dicho color en la fotografía. Veamos unos ejemplos básicos de representación de imágenes en histogramas.

Color blanco

Color blanco

Histograma color blanco

Histograma color blanco

Como podemos apreciar en las imágenes anteriores, de un color totalmente blanco obtenemos un histograma con únicamente una línea en la zona del extremo derecho: sólo disponemos de información en esa zona del espectro.

Color negro

Color negro

Histograma color negro

Histograma color negro

En este caso, como era de esperar, el histograma contiene una única línea en el extremo izquierdo, precisamente la opuesta al blanco puro.

Colores del arcoiris

Colores del arcoiris

Histograma colores del arcoiris

Histograma colores del arcoiris

En este caso podemos observar cómo, al aparecer nuevos colores en la imagen, se reflejan nuevos datos en nuestro histograma. Al encontrarse limitado el número de colores de la imagen solamente se representa la disponibilidad de datos para un conjunto limitado de zonas del espectro de color.

A través de estos ejemplos hemos podido observar qué es un histograma y de qué modo refleja la información de una imagen o fotografía. Veamos ahora cómo podemos deducir de un histograma qué tal es el resultado de una fotografía.

Si en una determinada fotografía observamos que la mayor parte del histograma se encuentra en la zona izquierda, esto es, hay muchos datos relativos a colores oscuros y muy pocos sobre colores claros, es posible que nos encontremos ante una fotografía infraexpuesta. Éso hará que perdamos muchos detalles de la escena, con lo que seguramente desearíamos ampliar el tiempo de exposición, abrir el diafragma o incrementar la sensibilidad ISO de la película para capturar mayor cantidad de luz.

Contraluz infraexpuesto

Contraluz infraexpuesto

Histograma de contraluz infraexpuesto

Histograma de contraluz infraexpuesto

En este caso podemos observar una fotografía tomada en contraluz. Los contraluces generalmente tienen un histograma vacío en la zona central y con datos en los extremos izquierdo (zona de sombra) y derecho (luz directa), tal como se puede ver en el ejemplo anterior. También podemos apreciar que en este histograma no existe esta simetría izquierda-derecha de forma tan clara, ya que la fotografía está infraexpuesta, por lo que resulta demasiado oscura y no se aprecian los detalles.

El caso de los contraluces es muy particular. Cuando no deseamos detalles es muy normal que el histograma esté totalmente volcado sobre el área izquierda, sería el caso de una fuente de luz y solamente la silueta de los sujetos fotografiados. También es frecuente que nos coloquemos de modo que el sujeto de la fotografía tape total o parcialmente la fuente de la luz (e.g. el Sol) obteniendo así un contraluz con mayor exposición y por tanto más nivel de detalle.

Si por el contrario nuestro histograma nos muestra que la mayoría de la información se encuentra en la zona derecha, es decir, predominan los colores muy claros, posiblemente nos encontremos ante una fotografía sobreexpuesta, en la que querríamos reducir el tiempo de exposición, cerrar el diafragma o disminuir la sensibilidad ISO de la película para captar menor cantidad de luz.

Ligera sobreexposición

Ligera sobreexposición

Histograma de fotografía sobreexpuesta

Histograma de fotografía sobreexpuesta

En este caso podemos ver cómo el histograma se encuentra desplazado hacia la derecha, donde en la zona final se sale de la escala. En la fotografía podemos apreciar en la zona superior el exceso de luz, que arroja un tono prácticamente blanco.

Otro caso clásico de sobreexposición en fotografía subacuática se da en fotografía nocturna o en el interior de cuevas y pecios, donde utilizamos focos y flash.

Foto nocturna sobreexpuesta

Foto nocturna sobreexpuesta

Histograma de foto nocturna sobreexpuesta

Histograma de foto nocturna sobreexpuesta

Como podemos observar la zona final de la derecha consiste en una línea clara que alcanza el final de la escala, y que se corresponde con el área iluminada por el foco en la fotografía.

Veamos otro ejemplo recurrente en fotografía subacuática, las fotografías hechas a profundidad sin aplicar filtro de rojos. Como sabemos, a mayor profundidad mayor cantidad de luz ha sido absorbida, y debido a las diferentes longitudes de onda no toda la luz se pierde al mismo «ritmo», siendo la zona roja del espectro la que antes se pierde. Si no utilizamos un filtro de rojos lo que sucede es que las fotografías se verán con un color verde-azul predominante (el rojo se ha perdido):

Fotografía sin filtro de rojos

Fotografía sin filtro de rojos

Histograma de fotografía sin filtro de rojos

Histograma de fotografía sin filtro de rojos

En este ejemplo podemos ver cómo disponemos de información en prácticamente todo el espectro, pero existe un claro predominio de la zona de colores oscuros (azul) y un descenso progresivo de la muestra a medida que nos acercamos a la zona de mayor claridad.

Una foto similar con el filtro de rojos instalado se ve sin embargo de una manera muy diferente:

Fotografía tomada con filtro de rojos

Fotografía tomada con filtro de rojos

Histograma de fotografía con filtro de rojos

Histograma de fotografía con filtro de rojos

En este caso vemos ya una fotografía mucho mejor balanceada, información en la zona azul, pero también mucha información en el área más clara: amarillos y otros colores próximos al blanco, así como tonos rojizos.

Por último veamos cómo quedaría una fotografía profesional realizada con un equipo de alta gama. En este caso se trata de una fotografía de la NOAA tomada en Sulawesi, Indonesia:

Fotografía profesional (NOAA)

Fotografía profesional (NOAA)

Histograma de una buena fotografía

Histograma de una buena fotografía

Aquí podemos apreciar con gran detalle una fotografía con una estupenda exposición, amplia aparición de rojos, buen contraste que nos permite apreciar los detalles del cangrejo y un histograma sin saturación en los extremos. Una estupenda foto macro.

Como se ha podido comprobar echar un vistazo al histograma de nuestras fotografías en el momento en que estamos en el agua es una buena ayuda para detectar problemas cuando aún (con algo de suerte) podemos tomar nuevas capturas con las correcciones oportunas.

Recordad que no hay un histograma perfecto que podamos tomar como «referencia universal», ya que, además de vuestra creatividad, existen otros muchos factores que hacen variar la forma del histograma (por ejemplo, un contraluz no tendrá la misma distribución que un primer plano de un compañero de buceo).

En próximos posts os hablaremos de otra cuestiones sobre fotosub: diafragma, tiempo de exposición o sensibilidad ISO, por ejemplo.

Recordad que podéis enviarnos vuestros comentarios o sugerencias sobre temas que queráis que tratemos en futuros posts a divemaster @ pandoradivers . com

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