¡Me he perdido! ¿Y ahora qué?

Despistarse realizando foto o video es todo un clásico. Pedir a tu compañero que preste especial atención durante la inmersión te ayudará.

Despistarse realizando foto o video es todo un clásico. Pedir a tu compañero que preste especial atención durante la inmersión te ayudará. Photo by Victor Soriano.

A todos nos ha pasado alguna vez, un pequeño despiste y el grupo, o incluso nuestro propio compañero, están a quince metros de distancia. Una ligera carrerita subacuática y enlazamos con el grupo ¡menos mal!

Si ha sucedido todos hemos hecho algo ligeramente mal: nosotros nos hemos despistado, nuestro compañero no se ha dado cuenta y el resto de buceadores, guía incluido, tampoco. Con una visibilidad de 30 metros quedarse atrás 15 es una cosa, pero … ¿y con una visibilidad de 10 metros? Oh, ohhhh ¡estoy perdido! ¿Y ahora qué hago yo?

1) Mantén la calma, respira despacio y cuenta hasta diez. Y dirás, claro, claro, qué fácil … Piensa que los nervios no te van a ayudar, de modo que ¿para qué los quieres? Es una situación de mucho estrés, pero si lo piensas fríamente, en la mayoría de los casos, lo peor que te puede pasar es que acabes arriba solo, flotando plácidamente con tu jacket hinchado y no muy lejos del barco o de la costa, por tanto te has de mentalizar: no es para tanto, no pasa nada, seguro que todo acaba bien e incluso seré autosuficiente en el peor de los casos.

2) Ahora que tienes el control de la situación y estás tranquilo, echa un vistazo a tu ordenador o reloj. Controla un tiempo de un minuto, durante el cual vas a buscar, tranquilamente, a tu compañero o grupo. Si tienes una idea clara de hacia dónde continúa la inmersión desde el punto en el que estás, avanza siguiendo la ruta prevista. Hazlo despacio, con calma, controla tu consumo de aire. Si no tienes ni la menor idea de hacia dónde ir toma un punto de referencia, y, sin perderlo de vista, aléjate ligeramente en todas las direcciones, trazando un círculo. Con suerte verás a tu compañero o grupo y podrás dirigirte hacia ellos.

3 a) Sin ya has localizado a tu compañero o grupo, con calma, y sin perderles de vista, navega hacia ellos. Despacio, no te agotes ni consumas más aire del que consumirías normalmente ¡pero no te vuelvas a distraer hasta llegar a ellos! Ni después tampoco, claro … 😉

Si no queda más remedio que ascender, tu boya deco y tu carrete son tu salvoconducto para evitar un accidente con las embarcaciones que surcan la superficie.

Si no queda más remedio que ascender, tu boya deco y tu carrete son tu salvoconducto para evitar un accidente con las embarcaciones que surcan la superficie. Photo by Pete Nawrocky.

3 b) ¿No ha habido suerte y se ha terminado el minuto? ¡Sin problema! Con toda la tranquilidad del mundo saca tu boya deco y tu carrete, lánzalos y comienza a ascender despacio, respeta la velocidad máxima de ascenso, realiza las paradas profundas si las hay, y la parada de seguridad. Mantén en todo momento tu boya deco erguida para hacerte visible ante posibles embarcaciones. Si estás leyendo ésto y no tienes boya deco, ya tienes una excusa para pasarte por tu tienda de buceo. Si no sabes lo que es una boya deco, estás tardando en pedir a tu instructor que te enseñe a manejarla.

4) Ya estás en superficie. Tres cosas: hincha el jacket, mantén el regulador en la boca o cambia regulador por tubo, mantén erguida tu boya deco (sigues queriendo que te vean los barcos ¿verdad?) No estás perdido, te están buscando ya, de modo que quédate donde estás, observa a tu alrededor y oriéntate. Si ves tu barco (u otro) llama su atención (recuerda tu silbato), pero no te dirijas hacia él si no te lo indican, podrías consumir tus energías inútilmente. Si no ves tu barco, espera 5 minutos, muy probablemente aparecerá otra boya deco no muy lejos: son tus compañeros que suben a buscarte.

5) ¿No? ¿Nada de nada? Si transcurridos 5 minutos no aparecen compañeros ni barcos, y la costa está cerca (pongamos por caso que a no más de 1/4 milla ó 1/2 km.), te sientes con fuerzas para alcanzarla y hay una playa comienza a dirigirte hacia la costa muuuy despacio. Si la costa está más lejos, espera, conserva tus fuerzas porque es probable que tardes menos en ser recogido que en alcanzar la costa. Tampoco te dirijas a la costa si se trata de acantilados o arrecifes que impiden que alcances la orilla.

Si hay corriente no luches contra ella, te agotarás muy rápidamente y no conseguirás nada. Puedes nadar perpendicularmente a la corriente durante un breve periodo de tiempo, pero no demasiado. Y sumergirte para evitarla hará que no te puedan localizar, empeorará tu situación aún más.

Sobre todo sé paciente. Todo ésto acaba normalmente en el punto 3 b como mucho, pero pase lo que pase, manténte firme y con la cabeza fría, ésa es la única forma de tener suerte 😉

¿Lo ves? Ya están aquí y vienen a por ti, todo ha quedado en un pequeño susto gracias a tu entrenamiento y tu saber hacer.

Divers together. Photo by PADI.

Al final todo queda en una anécdota (de la que hemos aprendido algo muy importante ¿verdad?). Photo by PADI.

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