La morena (Muraena helena)

Y eso … ¿qué has dicho que era?

Hoy: La morena (Muraena helena)

¡Oh! ¡Hola!

¡Oh! ¡Hola!

Podemos encontrar a la morena en un amplio rango de profundidades (de -10 a -100 metros); en zonas o hábitats fundamentalmente rocosos, donde las cuevas y oquedades le sirven de refugio durante el día y entre las que acecha por la noche; cuando es más activa.

Es un animal relativamente común, pues no tiene un elevado valor como especie comercial, aunque sí está expuesto a los excesos de la pesca submarina o de arrastre.

Pueden llegar a alcanzar el metro y medio de longitud y llegar a pesar más de diez kilos y su alimentación se basa en otros peces más pequeños, moluscos y crustáceos a los que caza entre las rocas, localizándolos mediante un agudísimo sentido del olfato; aunque tampoco desaprovecha de los restos de carroña que pueda encontrar.

Su forma llama siempre la atención de todos los buceadores noveles: Una serpiente larga y robusta, con un morro alargado, acechando desde una oquedad, siempre con la boca abierta.

Y es cierto que la carencia de aletas pectorales y pélvicas habituales en los peces hace parecer que se trate de una serpiente; pero sí que posee una aleta dorsal. Puede pasar desapercibida las primeras veces que vemos una morena o mientras está escondida; pero se extiende desde detrás de la cabeza, recorre toda la longitud de su cuerpo y se une en la cola a las aletas caudal y anal; formando una única unidad.

Hasta la cola, todo es aleta

Hasta la cola, todo es aleta

Otra característica distintiva; aunque no observable a simple vista es que su piel, aunque gruesa, es suave y resbaladiza debido a que carece de escamas y siempre está rodeada de una sustancia mucosa que la protege de los roces o las abrasiones de las rocas y facilita su deslizamiento entre ellas.

  • Si. Es serpentiforme.
  • Si. Parece no tener aletas.
  • Si. Carece de escamas.
  • Y si. Es un pez.
  • ¿A que es chula la naturaleza?

Vale ¿Y cómo la identifico?

Tan llamativa es, que no hay muchas dudas una vez que ya se ha visto una …

Su color base está entre el gris y el marrón; con un patrón de manchas amarillentas que pueden hacerlas complicadas de localizar si uno no está atento.

Sus hábitos nocturnos también pueden convertirlas en un objetivo complicado de encontrar durante el día; obligándonos muchas veces a ir mirando en cada pequeño agujero que encontremos.

Hay que buscar bien; pero estar, están

Si las estáis buscando de este modo, hacedlo siempre desde una distancia prudencial. Primero para evitar dañar la zona pero también para ahorrarnos posibles sustos pues aunque no son proclives a atacarnos y su mordedura no es mortal; sí puede ser muy dolorosa.

Se mira, pero no se incordia

Se mira, pero no se incordia

Dejamos para el final del artículo el que su alimentación se basa en otros peces, moluscos y crustáceos porque la mayor curiosidad de nuestra invitada de hoy es que, si bien su forma de caza se basa en el escondite y el acecho para atrapar a sus presas entre sus mandíbulas, su cabeza estrecha la impide crear la suficiente fuerza de succión para “tragar” a sus presas. Para esto, la morena posee un segundo juego de mandíbulas internas; llamadas mandíbulas faríngeas, que lanza hacia la boca y transportan a la presa al interior de la garganta.

Diagrama de las mandíbulas faríngeas. Extraído de wikipedia

Diagrama de las mandíbulas faríngeas. Extraído de wikipedia

Oye … eso de cazar por acecho, en la oscuridad y sobre todo tener unas segundas mandíbulas dentro de la boca, ¿no os recuerda a algo?

La ficción tiene, a veces, algo de realidad.

La ficción tiene, a veces, algo de realidad.

¿O será la realidad la que tiene algo de ficción?

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Las 5 especialidades de buceo más demandadas

Dentro del buceo recreativo hay multitud de posibilidades, tantos tipos de buceo entre los que elegir que en ocasiones puede resultar incluso mareante elegir uno nuevo para nosotros. ¡Y éso sin entrar en el buceo técnico!

En primer lugar la pregunta estrella, sin duda, es ¿y para qué quiero yo pagar/cursar una especialidad? Aunque pueda parecer obvio la respuesta es: para estar preparado ante las eventualidades que presenta el tipo de buceo de dicha especialidad, ni más, ni menos. Es un entrenamiento. Sí, sí, el carácter latino muchas veces no puede ¡pero si me dejan bucear sin estar certificado en la especialidad! Y, en efecto, éste es muchas veces el caso pero, ahora que eres buceador certificado ¿hubieses buceado sin «hacer el curso» si te hubiesen dejado? Si la respuesta es «sí», este artículo no es para ti 😉 A pesar de ello te mencionamos algunas otras respuestas que quizá terminen de convencerte: podría no cubrirte el seguro si tienes un accidente; quizá no encuentres (sobre todo en el extranjero) un compañero que quiera bucear contigo; que el único centro de buceo de aquella remota isla con ese genial pecio que quieres bucear no te lo permita por política interna …

Es evidente que unas especialidades tienen más aceptación que otras. Las que, con diferencia, más solicitadas están son las que te exponemos a continuación.

Buceo con aire enriquecido: sin duda la especialidad estrella es el buceo con aire enriquecido, popularmente conocido como Nitrox. Se trata de bucear con una mezcla de Nitrógeno y Oxígeno, pero en lugar de con una proporción del 21% de este último, con proporciones superiores (hasta el 40% de Oxígeno como máximo). Entre otros efectos positivos se incrementa el tiempo de fondo al acumular menos Nitrógeno residual, lo que además hará que puedas realizar más inmersiones sucesivas en un periodo dado de tiempo, o se reducen algunos efectos fisiológicos del buceo con aire (por ejemplo el cansancio). Si vas a realizar un viaje de vida a bordo, sin duda, esta especialidad es más que recomendable. Además no te permitirán bucear con Nitrox en ningún lugar si no estás certificado en la especialidad, puesto que es necesario seguir una serie de normas de seguridad.

Nitrox

Botellas cargadas con Nitrox

Buceo profundo: ir más abajo no necesariamente va a proporcionarnos mejores buceos, pero ¿quién no se ha sentido tentado alguna vez por acercarse un poquito más al lo que hay un poquito más allá? ¿o quién querría perderse el buceo en ese cañón o pecio que están a 32 metros de profundidad y que son mundialmente conocidos? Bucear a mayor profundidad implica también mayores riesgos, nos aleja de un ascenso directo de emergencia a la superficie desde los 18 metros, y por tanto requiere técnicas y conocimientos específicos, como reconocer los síntomas de la narcosis, la desorientación o la pérdida de los colores. Si quieres ir más allá, no lo dudes, el buceo profundo es lo tuyo.

Una parada de seguridad

Una parada de seguridad tras una inmersión de buceo profundo. Photo by Jose Fernandez.

Buceo en pecios: la Historia de la navegación está íntimamente ligada a los naufragios, y el atractivo de recorrer una antigua nave, observar cómo era la construcción naval de entonces, apreciar la carga que transportaba o los instrumentos que quedaron allí abandonados es, sin duda, un poderoso aliciente. El buceo en pecios implica inmersiones en las que el acceso a la superficie es, físicamente, imposible, puesto que nos encontraremos en el interior de bodegas, camarotes o corredores. Éso exige no sólo técnicas específicas, sino planificación más intensa y equipo de respeto. La especialidad te permitirá bucear en pecios hasta una distancia lineal de 40 metros de la superficie, y, siempre, sin perder de vista la luz exterior. Si te interesan los buques, la Historia o vivir una aventura diferente ¡prueba el buceo en pecios!

Wreck diving Med

Buceo en El Naranjito, Cabo de Palos. Photo by Jose Fernandez.

Traje seco: el traje seco es el paso natural para todos aquellos que deseamos que el buceo no sea un deporte estacional, sino que perdure a lo largo de todo el año. Obviamente se puede bucear con traje húmedo o semiseco, pero hacer dos inmersiones en la misma mañana a 12 grados y emerger con la sonrisa de oreja a oreja de quien siente el calor en su cuerpo tienen un nombre: traje seco. Es un equipo fácil de manejar, sin embargo requiere entrenamiento y conocimientos adicionales. Si quieres bucear en invierno o simplemente aborreces el frío, éste es tu curso.

Traje seco de neopreno

Traje seco de neopreno

Buceo nocturno: la noche es el reino del silencio, la mar es apacible y los organismos que la gobiernan dan el relevo a los que vemos durante el día. Cazadores y presas se buscan y esconden unos de otros durante las horas de oscuridad, desde los erizos y estrellas de mar hasta los tiburones cobran una inusitada vida, el plancton aparece fosforescente y los calamares se aproximan a cualquier fuente de luz. La noche en el océano es espectacular, pero la ausencia de luz hace más fácil que nos extraviemos, técnicas de navegación, señales con las linternas o cómo entrar/salir del agua son algunas de las cosas que deberás practicar. Si quieres experimentar un mundo totalmente diferente, el buceo nocturno es para ti.

Buceo nocturno

Buceo nocturno

¿Hemos despertado tu curiosidad? Puedes consultar en nuestra web cuáles impartimos, o escribirnos a buceo @ pandoradivers.com y preguntarnos cualquier duda que te surja. Recuerda que tenemos precios especiales para dos o más personas, y también para cursar dos o más especialidades.

¡Feliz buceo!

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5 destinos de buceo a menos de 100 euros de distancia

Muchas veces, quizá demasiadas, apuntamos a lugares como el Mar Rojo, Maldivas o Indonesia. Viajes muy apetecibles pero también extremadamente caros para nuestros bolsillos. Sin embargo, muy cerca de nosotros, hay otros destinos que merece la pena visitar y que nos pueden salir realmente económicos.

1) Ibiza: aquí, al lado de casa, tenemos una maravillosa isla que bucear, y que disfrutar en muchos sentidos. Ibiza no es sólo fiesta, hay mucho más por descubrir en sus pequeños pueblos y rincones con encanto. Un excelente destino de buceo: pecios, mucha vida y una luz espectacular. Es más que frecuente poder volar a Ibiza por entre 50 y 100 euros, a veces incluso por menos. Allí encontraremos muchísimos centros de buceo que nos harán la vida muy fácil. Imprescindible para el bolsillo evitar la temporada alta 😉

Faro y cala, Ibiza. Photo by  Ronald Saunders

Faro y cala, Ibiza. Photo by Ronald Saunders

Buceo en Ibiza. Photo by Olaszmelo

Buceo en Ibiza. Photo by Olaszmelo

Cala en Ibiza. Photo by Binu Nair.

Cala en Ibiza. Photo by Binu Nair.

2) Ustica: con facilidad se puede volar a Palermo (Sicilia) por unos 70 euros, de ahí se puede tomar un ferry o un barco rápido hasta Ustica, a 32 millas al noreste. Es una isla muy pequeña, con una fantástica diversidad para el buceo y unos precios razonables, similares a los de España. Era uno de los lugares favoritos de Cousteau en el Mediterráneo, y hay muy buenos buceos a lo largo de su costa, con mucha vida macro, pelágicos, praderas … Mejor ir entre marzo y octubre.

El puerto de Ustica durante el verano. Photo by Federica Esse

El puerto de Ustica durante el verano. Photo by Federica Esse

Hibiscos en el centro del pueblo. Photo by  Giorgio Minguzzi

Hibisco en el centro del pueblo. Photo by Giorgio Minguzzi

Faro de Punta Gavazzi. Photo by Giorgio Minguzzi

Faro de Punta Gavazzi. Photo by Giorgio Minguzzi

3) Malta: es sencillo conseguir un vuelo por alrededor de 75 euros. Una vez en Malta podemos elegir bucear desde la isla principal o desplazarnos a Gozo en ferry. Malta no destaca por una vida exhuberante, sino por sus contraluces, sus aguas tranquilas durante todo el año, y una gran abundancia de pecios. Es fácil además bucear por nuestra cuenta (nivel mínimo AOWD), ya que es frecuente que nos ofrezcan paquetes de dive & drive, un vehículo, botellas, oxígeno de emergencia y un mapa es todo lo que necesitarás para organizar tus propios buceos, puesto que se bucea mucho desde orilla. Abierto todo el año, allí la lluvia es anecdótica y el frío un gran desconocido.

Valetta, la capital de Malta, repleta de Historia. Photo by Andrea Santoni

Valetta, la capital de Malta, repleta de Historia. Photo by Andrea Santoni

El Blue Hole, en Gozo. Photo by Malcom Browne

El Blue Hole, en Gozo. Photo by Malcom Browne

La legendaria Azzure Window, puerta del Blue Hole. Photo by Berit Watkin

La legendaria Azzure Window, puerta del Blue Hole. Photo by Berit Watkin

4) Oslo: volar a Oslo suele estar en torno a los 100 euros, y en su fiordo podemos disfrutar de una gran variedad de pecios, además de vida macro. El coste de la vida en Noruega es muy alto, pero el paisaje, los fondos y su hospitalidad bien valen la pena. El traje seco es inevitable (se alquilan allí) y es mejor ir entre mayo y agosto, aunque siempre tienes la opción de bucear en el hielo y disfrutar del clima frío, que ofrece unas inmersiones espectaculares.

Panorámica de Oslo. Photo by Jean-Pierre Dalbéra

Panorámica de Oslo. Photo by Jean-Pierre Dalbéra

Acantilados en el fiordo. Photo by Geraint Rowland.

Acantilados en el fiordo. Photo by Geraint Rowland.

Faro en Oslo. Photo by Roger

Faro en Oslo. Photo by Roger

5) Tánger: por escasos 50 euros podemos desembarcar en Tánger. Marruecos es un destino muy poco frecuentado por los buceadores, por tanto está muy poco explotado y es fácil ser el primero en bucear un lugar concreto. Hay abundancia de vida en los arrecifes: congrios, meros, morenas … y es muy fácil bucear con delfines y otras especies pelágicas. Es imprescindible preparar toda la logística antes, porque allí las infraestructuras son escasas y las oportunidades de organizar el buceo sobre la marcha reducidas. Cualquier época del año es buena en esta parte del mundo.

Puerto de Assilah, a 50 km. de Tánger. Photo by  Maxim Massalitin

Puerto de Assilah, a 50 km. de Tánger. Photo by Maxim Massalitin

La Casbah, Tánger. Photo by  Riccardo Francesconi

La Casbah, Tánger. Photo by Riccardo Francesconi

El té, todo un clásico en Marruecos.  Photo by Akihito Kobayashi.

El té, todo un clásico en Marruecos. Photo by Akihito Kobayashi.

Así que ¡ya sabes! No hay excusa para no organizarte un buen viaje de buceo por muy poco dinero y aprovechar para conocer lugares y culturas diferentes. Y si no te apetece organizártelo ¡contáctanos! A nosotros nos encantará ayudarte y organizarlo.

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¡Me he perdido! ¿Y ahora qué?

Despistarse realizando foto o video es todo un clásico. Pedir a tu compañero que preste especial atención durante la inmersión te ayudará.

Despistarse realizando foto o video es todo un clásico. Pedir a tu compañero que preste especial atención durante la inmersión te ayudará. Photo by Victor Soriano.

A todos nos ha pasado alguna vez, un pequeño despiste y el grupo, o incluso nuestro propio compañero, están a quince metros de distancia. Una ligera carrerita subacuática y enlazamos con el grupo ¡menos mal!

Si ha sucedido todos hemos hecho algo ligeramente mal: nosotros nos hemos despistado, nuestro compañero no se ha dado cuenta y el resto de buceadores, guía incluido, tampoco. Con una visibilidad de 30 metros quedarse atrás 15 es una cosa, pero … ¿y con una visibilidad de 10 metros? Oh, ohhhh ¡estoy perdido! ¿Y ahora qué hago yo?

1) Mantén la calma, respira despacio y cuenta hasta diez. Y dirás, claro, claro, qué fácil … Piensa que los nervios no te van a ayudar, de modo que ¿para qué los quieres? Es una situación de mucho estrés, pero si lo piensas fríamente, en la mayoría de los casos, lo peor que te puede pasar es que acabes arriba solo, flotando plácidamente con tu jacket hinchado y no muy lejos del barco o de la costa, por tanto te has de mentalizar: no es para tanto, no pasa nada, seguro que todo acaba bien e incluso seré autosuficiente en el peor de los casos.

2) Ahora que tienes el control de la situación y estás tranquilo, echa un vistazo a tu ordenador o reloj. Controla un tiempo de un minuto, durante el cual vas a buscar, tranquilamente, a tu compañero o grupo. Si tienes una idea clara de hacia dónde continúa la inmersión desde el punto en el que estás, avanza siguiendo la ruta prevista. Hazlo despacio, con calma, controla tu consumo de aire. Si no tienes ni la menor idea de hacia dónde ir toma un punto de referencia, y, sin perderlo de vista, aléjate ligeramente en todas las direcciones, trazando un círculo. Con suerte verás a tu compañero o grupo y podrás dirigirte hacia ellos.

3 a) Sin ya has localizado a tu compañero o grupo, con calma, y sin perderles de vista, navega hacia ellos. Despacio, no te agotes ni consumas más aire del que consumirías normalmente ¡pero no te vuelvas a distraer hasta llegar a ellos! Ni después tampoco, claro … 😉

Si no queda más remedio que ascender, tu boya deco y tu carrete son tu salvoconducto para evitar un accidente con las embarcaciones que surcan la superficie.

Si no queda más remedio que ascender, tu boya deco y tu carrete son tu salvoconducto para evitar un accidente con las embarcaciones que surcan la superficie. Photo by Pete Nawrocky.

3 b) ¿No ha habido suerte y se ha terminado el minuto? ¡Sin problema! Con toda la tranquilidad del mundo saca tu boya deco y tu carrete, lánzalos y comienza a ascender despacio, respeta la velocidad máxima de ascenso, realiza las paradas profundas si las hay, y la parada de seguridad. Mantén en todo momento tu boya deco erguida para hacerte visible ante posibles embarcaciones. Si estás leyendo ésto y no tienes boya deco, ya tienes una excusa para pasarte por tu tienda de buceo. Si no sabes lo que es una boya deco, estás tardando en pedir a tu instructor que te enseñe a manejarla.

4) Ya estás en superficie. Tres cosas: hincha el jacket, mantén el regulador en la boca o cambia regulador por tubo, mantén erguida tu boya deco (sigues queriendo que te vean los barcos ¿verdad?) No estás perdido, te están buscando ya, de modo que quédate donde estás, observa a tu alrededor y oriéntate. Si ves tu barco (u otro) llama su atención (recuerda tu silbato), pero no te dirijas hacia él si no te lo indican, podrías consumir tus energías inútilmente. Si no ves tu barco, espera 5 minutos, muy probablemente aparecerá otra boya deco no muy lejos: son tus compañeros que suben a buscarte.

5) ¿No? ¿Nada de nada? Si transcurridos 5 minutos no aparecen compañeros ni barcos, y la costa está cerca (pongamos por caso que a no más de 1/4 milla ó 1/2 km.), te sientes con fuerzas para alcanzarla y hay una playa comienza a dirigirte hacia la costa muuuy despacio. Si la costa está más lejos, espera, conserva tus fuerzas porque es probable que tardes menos en ser recogido que en alcanzar la costa. Tampoco te dirijas a la costa si se trata de acantilados o arrecifes que impiden que alcances la orilla.

Si hay corriente no luches contra ella, te agotarás muy rápidamente y no conseguirás nada. Puedes nadar perpendicularmente a la corriente durante un breve periodo de tiempo, pero no demasiado. Y sumergirte para evitarla hará que no te puedan localizar, empeorará tu situación aún más.

Sobre todo sé paciente. Todo ésto acaba normalmente en el punto 3 b como mucho, pero pase lo que pase, manténte firme y con la cabeza fría, ésa es la única forma de tener suerte 😉

¿Lo ves? Ya están aquí y vienen a por ti, todo ha quedado en un pequeño susto gracias a tu entrenamiento y tu saber hacer.

Divers together. Photo by PADI.

Al final todo queda en una anécdota (de la que hemos aprendido algo muy importante ¿verdad?). Photo by PADI.

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Fotosub: la sensibilidad ISO

Continuando con la serie de artículos sobre iniciación a la fotografía submarina, hoy hablamos sobre la sensibilidad ISO y su relación con la apertura del diafragma y la velocidad del obturador.

Red Sea octopus by Prilfish

Pulpo en el Mar Rojo, ISO 100, f/5, 1/125, 7.4 mm. El uso de flash, siempre a corta distancia del sujeto, le iluminará muchísimo, lo que nos exige el uso de baja sensibilidad para evitar la sobreexposición. Photo by Prilfish

La sensibilidad ISO es un concepto heredado de la época en la que utilizábamos películas fotográficas. Cada una de ellas estaba marcada con una numeración que indicaba cuán sensible era la película ante una cantidad de luz dada. A mayor numeración, más luz captaría la película ante una situación lumínica. Por poner un ejemplo fácil de comprender, si sales a la calle y hay muchísima luz de repente ves todo blanco ¿verdad? Pero si te pones unas gafas de sol ese impacto es mucho menor, porque has reducido la sensibilidad de tus ojos. Por el contrario, si entras en un túnel con las gafas de sol puestas no verás nada, porque no tienes suficiente sensibilidad en tu visión.

Bien, en tu cámara por lo tanto, cuando fotografíes en un área muy oscura querrás incrementar la sensibilidad ISO, por ejemplo hasta 1.600, mientras que en situaciones de gran luminosidad configurarás una sensibilidad ISO 100 o incluso menor (por ejemplo cuando utilices flash reducirás la sensibilidad).

Sensibilidad ISO

De izquierda a derecha ISO 400, 1600 y 6400, con f/5.6, 1/1250 s y 55 mm. A medida que incrementamos la sensibilidad de la película captamos más cantidad de luz, en este caso tenemos a la sobreexposición, mientras que si hubiésemos elegido un ISO 100 iríamos hacia la subexposición. Con el incremento de la sensibilidad comienza la aparición del ruido, como puede apreciarse en el cabello; esa neblina, puntos blanquecinos, aparecerá en las zonas oscuras de la foto. Dependiendo de las necesidades de apertura de diafragma y velocidad del obturador tendremos que elegir la ISO adecuada, intentando que sea la más baja posible.

Scuba diving in Indonesia by Ilse Reijs and Jan-Noud Hutten

Cuando utilizamos flash o focos es importante tener en cuenta la escena completa, o corremos el riesgo de fotografiar tres zonas de luz, una sobreexpuesta, otra correctamente expuesta y una subexpuesta, como es el caso de esta fotografía, aunque, por supuesto, en ocasiones, quizá sea ése el efecto que deseamos. Photo by Ilse Reijs and Jan-Noud Hutten

Hay una regla que debes intentar seguir: fotografía siempre con la menor sensibilidad ISO que sea posible, porque cuanta mayor sensibilidad ISO tenga la exposición mayor nivel de ruido aparecerá (en forma de pequeños puntos en las zonas más oscuras de la foto).

Normalmente sólo incrementaremos la sensibilidad ISO cuando los parámetros de diafragma y velocidad de obturación no pueden ser variados. Por ejemplo, si tienes un tiburón en movimiento y quieres captar toda al escena del arrecife, casi con seguridad, necesitarás un tiempo de exposición aproximado de 1/250 y un diafragma f/10 o similar, lo que reducirá mucho la luz que recibe el sensor, por lo que tendrás que utilizar una ISO 400 al menos, ya que con un flash no podrás iluminar a un tiburón que está a varios metros de distancia. Y recuerda que a mayor profundidad menos luz natural, y por tanto más luz tendremos que dejar llegar al sensor, de un modo u otro.

Photography at Habili Ali, St John's reefs, Red Sea, Egypt by Derek Keats

Si las condiciones no son las mejores necesitaremos captar más luz por todos los medios, en este caso con un ISO 500 además de f/4, 1/60 s y flash, con una distancia focal de 6.1 mm. Photo by Derek Keats

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Fotosub: la velocidad del obturador

Continuando la serie de artículos sobre parámetros de una exposición que comenzamos con la apertura del diafragma os hablamos hoy de la velocidad del obturador.

Me underwater by Cory Doctorow

Una velocidad de obturación inadecuada puede arruinar una fotografía. En este caso se ha disparado con una velocidad de 1/40 s, claramente insuficiente para sujetos en movimiento, en este caso tanto el fotógrafo como el sujeto. El resto de parámetros de la imagen son f/2.8, 7.9 mm e ISO 200. Ni tan siquiera el uso de flash ha podido evitar que el sujeto aparezca «movido». Photo by Cory Doctorow.

La velocidad del obturador y el tiempo de exposición son el inverso uno del otro. Cuanto más rápida sea la obturación, menor tiempo estará expuesto el sensor, y a menor velocidad de obturación, mayor tiempo de exposición. Al final se trata de controlar durante cuánto tiempo nuestro sensor «graba» la escena.

Una velocidad de obturación alta permite que hagamos fotografías a sujetos en movimiento sin que la foto aparezca movida, a la vez que, lógicamente, limita la cantidad de luz que llega al sensor. Las velocidades bajas nos permite captar mayor cantidad de luz, pero si los sujetos se mueven (o nos movemos nosotros, recordad que estamos bajo el agua) la escena aparecerá difuminada y poco nítida. Si deseamos un efecto de movimiento deberemos prolongar la exposición ¿has visto esas fotografías en las que toda una escena se ver perfectamente nítida y un sujeto aparece «movido» porque se está desplazando? Si queremos captar con nitidez un sujeto en movimiento, por ejemplo un delfín, deberemos disparar con alta velocidad de obturación, pero quizá deseemos dotar a la escena de dinamismo, optando por prolongar la exposición ligeramente.

Por supuesto, al estar realizando configuraciones que modifican la cantidad de luz, si la fotografía aparece subexpuesta a la velocidad de obturación deseada, deberemos abrir el diafragma y/o aumentar la sensibilidad ISO, mientras que si resulta sobreexpuesta hemos de cerrar el diafragma y/o reducir la sensibilidad ISO.

Velocidad del obturador

Velocidad del obturador. Manteniendo una configuración f/5.6, 55 mm e ISO 400, efectuamos disparos a 1/1250 s, 1/800 s, 1/500 s, 1/320 s y 1/200 s. Como se puede observar vamos, con cada incremento del tiempo de exposición, captando mayor cantidad de luz ¿observas cómo la línea amarilla del brazo va desapareciendo y cómo se va sobreexponiendo la fotografía? El histograma puede ayudarte a controlar la exposición, y el zoom en la visualización de las fotos en el display ayudarte a  apreciar si resulta nítida.

Navy Diver-Southern Partnership Station by U.S. Navy

Por el contrario, una velocidad adecuada nos permitirá captar a sujetos incluso en movimiento. En este caso se ha disparado con una velocidad de 1/250 s, 10.5 mm e ISO 320 sin flash ¿y cómo han conseguido luz con esos parámetros? ¡Han utilizado una apertura de diafragma de 2.8! Photo by U.S. Navy

En las imágenes anteriores se aprecia cómo manteniendo unos parámetros dados, aumentar el tiempo de exposición afecta a la cantidad de luz recibida. La sobreexposición hará que tus fotografías pierdan muchos detalles, colores y resulten poco atractivas. Ya hemos hablado de cómo controlar la subexposición y la sobreexposición a través de la lengua de los histogramas ¡recuerda que son tus aliados! Si tomas como referencia algunos elementos de estas fotografías puedes controlar el deterioro que van sufriendo: la línea amarilla en el brazo, las bandas rojas de la botella y la primera etapa del regulador. Fíjate también cómo van apareciendo brillos y reflejos no deseados en el cabello y la botella, y en cómo el fondo se pierde con la sobreexposición.

¡Un consejo! Precisamente perder el fondo por sobreexposición (blanco) o subexposición (negro) puede ser muy interesante para captar sujetos, sobre todo cuando son pequeños como cangrejos o nudibranquios. Se puede conseguir hacerlo controlando la luz que recibe el sujeto, bien desplazando nuestra posición, bien utilizando flash o estrobos, o aliándonos con la hora del día ¡haz fotos de noche!

Britleworm by Prilfish

Gusano de fuego, f/8, 1/125 s, 18.9 mm, ISO 100 y flash. Si en un entorno oscuro utilizamos el flash para iluminar al sujeto en un encuadre en el que el fondo está alejado, obtendremos una foto en clave baja con un bokeh muy oscuro, que otorgará a nuestro protagonista toda la atención del espectador mientras mantenemos unos colores vibrantes y un nivel de detalle estupendo. Photo  by Prilfish.

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Fotosub: la apertura del diafragma

Cuando disparamos una fotografía hay varios parámetros que controlan técnicamente el modo en que el equipo va a realizar la exposición y que determinan cómo será la fotografía resultante. Hoy vamos a comenzar una serie de posts en los que os hablamos de los parámetros básicos de una toma.

Red Reef Hermit Crab - Paguristes cadenati by LASZLO ILYES

Cangrejo hermitaño. Exposición f/8.0, 1/60 s, ISO 50, 105 mm y flash. Al activar el flash hay una mayor cantidad de luz, cerramos un poco el diafragma y reducimos la sensibilidad ISO. Observa el efecto bokeh conseguido con diafragmas abiertos y el sujeto mucho más cercano que el fondo. Photo by Laszlo Ilyes.

Lo primero y más importante es que la fotografía es, por encima de todo, luz, luz y más luz. Un buen encuadre, la cámara idónea, una excelente composición, o un sujeto espectacular no harán una buena foto si la luz no es la adecuada, y para que la luz dé un buen resultado en la foto hay tres parámetros básicos con los que podemos jugar: la apertura del diafragma, la velocidad del obturador y la sensibilidad ISO. Hay un cuarto elemento, el balance de blancos, también esencial y que trataremos en el último post.

La apertura de diafragma es uno de los factores que determina la profundidad de campo que la fotografía abarcará. Cuanto mayor sea la apertura del diafragma, menor profundidad de campo. Éso quiere decir que una parte de la imagen aparecerá nítida y el resto aparecerá difuminado, generando lo que se denomina efecto bokeh (desenfoque), lo verás muy frecuentemente en fotografía macro, donde el sujeto aparece en primer plano y alrededor de él todo aparece difuso. Ésto proporciona un increible protagonismo del sujeto, relegando la escena a un segundo plano. Es el efecto que puedes apreciar en la primera fotografía de la serie, con un fondo totalmente difuminado.

Apertura del diafragma

Apertura del diafragma. De izquierda a derecha f/5.6, f/10 y f/22. Las tres fotografías están tomadas con un tiempo de exposición de 1/1250 s. y una sensibilidad ISO 400. Si mantenemos el resto de parámetros inalterados, al ir cerrando el diafragma estaremos captando menos luz, y el fondo irá haciéndose más nítido.

Si por el contrario cerramos el diafragma obtendremos una mayor profundidad de campo, es decir, mayor será la zona nítida y menor la desenfocada, hasta llegar a un punto en que toda la fotografía se aprecia con nitidez, tanto los objetos más cercanos como los más lejanos. En este caso estamos incrementando el protagonismo de la escena y restándoselo paulatinamente a los sujetos que aparecen en ella. Como puedes ver en la tercera fotografía el fondo ya se aprecia con nitidez.

Juvenile Warty or Clown Frogfish - Antennarius maculatus by prilfish

Alevín de pez sapo. Exposición f/8.0, 1/250 s, 29.2 mm e ISO 80 con iluminación de flash. En este caso la distancia focal tan pequeña consigue un bokeh más suave y dar contexto al sujeto al permitir un mayor ángulo. Photo by Prilfish.

Para que te hagas una idea más clara del concepto puedes realizar un experimento. Toma un papel y enrróllalo. Úsalo como si fuese un telescopio, poniéndolo frente a tu ojo y cerrando el otro. Por mucho que te esfuerces en enfocar un solo punto ¿a que todo se ve con bastante o total nitidez? Ahora retira el papel y mira hacia un espacio abierto. Coloca tus dedos índices a los lados de tu cabeza, hasta casi el punto en que dejes de verlos. Si fijas tu mirada en uno de ellos ¿cómo ves el resto de la escena? ¿Notas cómo se difumina? Éso es precisamente lo que hacemos con el diafragma, cuanto más abierto, más se parece a nuestra visión completa, y cuanto más cerrado más se parece a mirar a través de un tubo, que se estrecha más y más a medida que cerramos el diafragma.

Siguiendo esta analogía, cuanto más cierres el diafragma menor cantidad de luz llegará al sensor, igual que cuanto más cierres el tubo de papel más oscuro verás tú. A mayor apertura de diafragma, más cantidad de luz llegará al sensor. Por lo tanto si en un escenario muy luminoso queremos evitar sobreexponer la foto al mismo tiempo que abrimos el diafragma deberemos reducir el tiempo de exposición y/o la sensibilidad ISO, de modo que captemos menos luz. Si por el contrario la escena está poco iluminada y la fotografía aparece subexpuesta deberemos aumentar el tiempo de exposición y/o la sensibilidad ISO para captar mayor cantidad de luz.

¿Has notado que todo el mundo habla de «f»? Hasta tu objetivo tiene marcada una «f». La famosa f no es más que la medición de hasta qué punto un diafragma puede ser abierto. Un típico objetivo 18-55 tendrá una f 3.5/5.6, lo que quiere decir que a una distancia focal de 18 mm. podremos abrir el diafragma, como máximo, hasta f/3.5, mientras que a 55 mm. sólo podremos abrirlo hasta f/5.6. Cuanto menores sean los valores f de tu objetivo, mayores aperturas de diafragma, más cantidad de luz y menor profundidad de campo podrás utilizar en tus fotografías. En otra ocasión hablaremos de distancias focales y de tipos de objetivos, asuntos muy relacionados con el diafragma y su apertura.

The beast by  LASZLO ILYES

Con un diafragma más cerrado y flash o estrobos que iluminen la escena podemos conseguir una mayor nitidez en todo el encuadre, en este caso se trata de una exposición f/18.0, 1/60 s, 105 mm e ISO 50. Photo by Laszlo Ilyes

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Pecios: 10 consejos para bucearlos con seguridad

 

Wreck diving Med

El Naranjito en Cabo de Palos

Hoy vamos a hablaros del buceo en pecios, una de las modalidades más espectaculares y atractivas del buceo recreativo.

Definimos pecio como un artefacto fabricado por el ser humano que se encuentra sumergido total o parcialmente en una masa de agua. El típico ejemplo de pecio es un buque hundido, pero también son pecios las aeronaves o transportes terrestres que están bajo el agua.

Los pecios son muy interesantes desde diferentes puntos de vista, cada uno de nosotros se siente atraído por ellos de manera diferente: suponen un arrecife artificial y generalmente albergan gran cantidad de vida, pueden tener un interés histórico por formar parte de un conflicto bélico o ser el escenario perfecto para una sesión fotográfica o videográfica.

El buceo en pecios requiere de técnicas especiales, especialmente si vamos a penetrar en ellos. Como en cualquier situación de buceo existen una serie de riesgos que debemos gestionar, para lo que es muy importante formarnos y entrenarnos de la manera adecuada. Por ejemplo debemos saber que al acercarnos a un portillo o escotilla de un pecio podríamos ser absorvidos en caso de haber corrientes, o que al penetrar en un pecio ya no estamos en aguas abiertas y perdemos la posibilidad de un ascenso directo a la superficie en caso de emergencia.

Aquí os dejamos diez consejos sobre el buceo en pecios que todos deberíamos tener muy presentes en este tipo de situaciones de buceo.

1) Formación, certificación y experiencia: no bucees en pecios si no has recibido una formación adecuada y estás certificado para ello. Sin formación estás corriendo un grave riesgo, y sin certificación tu seguro puede no cubrirte en caso de accidente. Además te recomendamos que añadas una buena dosis de experiencia antes de bucear en pecios por tu cuenta sin utilizar los servicios de guías locales. La especialidad PADI de Wreck Diver consta de cuatro inmersiones y la correspondiente preparación teórica.

Motocicleta en el Thistlegorm

Motocicleta en el Thistlegorm

2) Control de la flotabilidad: en la parte exterior de un pecio encontrarás habitualmente materiales cortantes, como planchas de acero, clavos en la tablazón o corales, querrás acercarte lo máximo posible al pecio sin perder el control. En el interior de un pecio te encontrarás en espacios cerrados y angostos, no desearás golpearte constantemente ni hacer sufrir a tu equipo arriesgándote a tener un percance. Si no dominas adecuadamente tu flotabilidad mejórala antes de realizar este tipo de buceo, por ejemplo con un curso de Peak Performance Buoyancy.

3) Técnicas de aleteo: cuando te encuentres en espacios cerrados, con gran cantidad de sedimento, te resultará desagradable que todo se remueva debido al movimiento de las aletas. Recuerda que posiblemente tengas que volver por el mismo camino y desearás que haya la máxima visibilidad posible, volver a ciegas por espacios estrechos no es una experiencia agradable y estamos aquí para disfrutar 😉

4) Evaluación del pecio: antes de aproximarte o penetrar en el pecio evalúalo, incluso aunque ya lo conozcas. Recuerda que las condiciones de la mar pueden hacer que la inmersión sea completamente diferente, o que el pecio haya sido dañado el día anterior por una red de arrastre, incluso que haya nuevos peligros que no se encontraban allí la última vez que fue visitado. En un pecio un mamparo se puede desplomar y una escotilla o una puerta se pueden cerrar y bloquearnos la salida, es muy importante hacer todo despacio y con seguridad, sin dejar nada a la improvisación.

5) Plantea un objetivo muy concreto para la inmersión: puedes visitar el puente, la sala de máquinas o recorrer una cubierta, por ejemplo. No intentes ver el pecio completo en una sola inmersión, porque no podrás apreciar todos los detalles y puedes estar yendo al límite de tu suministro de aire o tiempo de fondo sin descompresión. Es de lo más frecuente que un pecio te dé para muchas inmersiones ¿por qué no disfrutarlo a fondo y con tranquilidad?

Buceo en pecios

Navegación natural en el exterior

6) Utiliza las técnicas apropiadas de orientación: un pecio es un lugar en el que es fácil que podamos extraviarnos. En el exterior te será útil la orientación natural y tomar puntos de referencia, mientras que en el interior te será extremadamente útil desplegar una línea de vida. En un pecio el compás o brújula NO serán fiables, recuerda que puedes estar rodeado de toneladas de metal con propiedades magnéticas 😉 Si quieres mejorar tus técnicas de orientación siempre puedes cursar la especialidad de Underwater Navigator.

7) Suministro de aire: sigue siempre la regla de los tercios, un tercio del aire con que desciendas dedícalo a la primera mitad de la inmersión, otro tercio lo utilizarás para regresar, y retén un tercio para contingencias que puedan surgir. Vigila adecuadamente el aire restante revisando la lectura del manómetro. Como precaución adicional ante emergencias puedes dejar una botella de reserva colgada a 5 metros para la parada de seguridad, bajar con una botella pony u otra fuente de aire alternativa. Tu formación como buceador de pecios debe incluir además técnicas para el manejo de situaciones que impliquen pérdida del suministro de aire.

8) No sobrepases tus límites y NUNCA sobrepases los límites: si no estás seguro, si no te sientes confiado o si tienes dudas sobre las condiciones actuales, aborta la inmersión o el segmento de inmersión que las provoca. Y nunca sobrepases el límite de los 40 metros lineales desde la superficie ni los límites sin paradas de descompresión (salvo que seas buceador técnico y ésta sea una inmersión de buceo tec). El hecho de bucear en un pecio ya comporta de por sí riesgos adicionales, no incluyas en la ecuación elementos innecesarios.

9) Utiliza el equipo adecuado y material de respeto: siempre debemos bucear con material actualizado, revisado y apropiado, más aún en el caso de buceos sin acceso directo a la superficie. Al equipo habitual debes añadir un foco primario y uno secundario, un carrete y una línea de al menos 30 metros. Te recomendamos que utilices una capucha para evitar dañarte si accidentalmente te golpeas en la cabeza. Los guantes también son útiles para evitar cortes. Si vas a bucear mucho en pecios con penetración puede que a ti y a tu compañero os interese montar un latiguillo largo para facilitar la compartición de aire en caso necesario (así podréis navegar uno tras el otro en espacios angostos).

Buceo en pecios

Atención en la proximidad de las escotillas

10) Sé un buen compañero: no bucees nunca solo, menos aún en pecios. Mantente cerca de tu compañero, a su alcance, y mantened una continua y fluida comunicación. No fuerces a tu compañero a hacer algo si sientes que no se encuentra seguro, facilítale las cosas y si percibes sus dudas toma la iniciativa y aborta la inmersión o el fragmento de la misma que le provoca intranquilidad. Evita remover el sedimento y recuerda que antes que las fotos y los videos estáis tú y tu compañero.

Esperamos que éstos consejos te hayan resultado útiles, si es así ¡comparte! Y recuerda que si tienes cualquier duda o comentario que nos quieras hacer llegar, será un placer atenderte en redes sociales, nuestra web o el correo electrónico.

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Fotosub: la lengua de los histogramas

¿Cuántas veces parecía que el resultado de una foto en el display de tu cámara era idóneo y al verla en el ordenador era en realidad de mala calidad? Una de las herramientas más importantes a la hora de verificar la exposición de nuestras fotografías es la revisión del histograma, una funcionalidad que muchas cámaras nos ofrecen (y también, por supuesto, el software de retoque fotográfico).

Un histograma nos cuenta la historia de una fotografía en términos de colores y cantidad de información de cada uno de ellos de forma gráfica. Empecemos por el principio ¿qué es un histograma? Un histograma es una representación gráfica de la distribución de una serie de datos, y os puede recordar al diagrama de barras que todos conocemos:

Histograma de una fotografía

Histograma de una fotografía

El histograma representa en el eje horizontal los colores del espectro, de izquierda (colores oscuros) a derecha (colores claros), siendo el extremo izquierdo el negro y el extremo derecho el blanco. La altura de cada muestra en el histograma representa la cantidad de datos presentes en la fotografía para ese color concreto, por tanto, a más altura, más presencia de dicho color en la fotografía. Veamos unos ejemplos básicos de representación de imágenes en histogramas.

Color blanco

Color blanco

Histograma color blanco

Histograma color blanco

Como podemos apreciar en las imágenes anteriores, de un color totalmente blanco obtenemos un histograma con únicamente una línea en la zona del extremo derecho: sólo disponemos de información en esa zona del espectro.

Color negro

Color negro

Histograma color negro

Histograma color negro

En este caso, como era de esperar, el histograma contiene una única línea en el extremo izquierdo, precisamente la opuesta al blanco puro.

Colores del arcoiris

Colores del arcoiris

Histograma colores del arcoiris

Histograma colores del arcoiris

En este caso podemos observar cómo, al aparecer nuevos colores en la imagen, se reflejan nuevos datos en nuestro histograma. Al encontrarse limitado el número de colores de la imagen solamente se representa la disponibilidad de datos para un conjunto limitado de zonas del espectro de color.

A través de estos ejemplos hemos podido observar qué es un histograma y de qué modo refleja la información de una imagen o fotografía. Veamos ahora cómo podemos deducir de un histograma qué tal es el resultado de una fotografía.

Si en una determinada fotografía observamos que la mayor parte del histograma se encuentra en la zona izquierda, esto es, hay muchos datos relativos a colores oscuros y muy pocos sobre colores claros, es posible que nos encontremos ante una fotografía infraexpuesta. Éso hará que perdamos muchos detalles de la escena, con lo que seguramente desearíamos ampliar el tiempo de exposición, abrir el diafragma o incrementar la sensibilidad ISO de la película para capturar mayor cantidad de luz.

Contraluz infraexpuesto

Contraluz infraexpuesto

Histograma de contraluz infraexpuesto

Histograma de contraluz infraexpuesto

En este caso podemos observar una fotografía tomada en contraluz. Los contraluces generalmente tienen un histograma vacío en la zona central y con datos en los extremos izquierdo (zona de sombra) y derecho (luz directa), tal como se puede ver en el ejemplo anterior. También podemos apreciar que en este histograma no existe esta simetría izquierda-derecha de forma tan clara, ya que la fotografía está infraexpuesta, por lo que resulta demasiado oscura y no se aprecian los detalles.

El caso de los contraluces es muy particular. Cuando no deseamos detalles es muy normal que el histograma esté totalmente volcado sobre el área izquierda, sería el caso de una fuente de luz y solamente la silueta de los sujetos fotografiados. También es frecuente que nos coloquemos de modo que el sujeto de la fotografía tape total o parcialmente la fuente de la luz (e.g. el Sol) obteniendo así un contraluz con mayor exposición y por tanto más nivel de detalle.

Si por el contrario nuestro histograma nos muestra que la mayoría de la información se encuentra en la zona derecha, es decir, predominan los colores muy claros, posiblemente nos encontremos ante una fotografía sobreexpuesta, en la que querríamos reducir el tiempo de exposición, cerrar el diafragma o disminuir la sensibilidad ISO de la película para captar menor cantidad de luz.

Ligera sobreexposición

Ligera sobreexposición

Histograma de fotografía sobreexpuesta

Histograma de fotografía sobreexpuesta

En este caso podemos ver cómo el histograma se encuentra desplazado hacia la derecha, donde en la zona final se sale de la escala. En la fotografía podemos apreciar en la zona superior el exceso de luz, que arroja un tono prácticamente blanco.

Otro caso clásico de sobreexposición en fotografía subacuática se da en fotografía nocturna o en el interior de cuevas y pecios, donde utilizamos focos y flash.

Foto nocturna sobreexpuesta

Foto nocturna sobreexpuesta

Histograma de foto nocturna sobreexpuesta

Histograma de foto nocturna sobreexpuesta

Como podemos observar la zona final de la derecha consiste en una línea clara que alcanza el final de la escala, y que se corresponde con el área iluminada por el foco en la fotografía.

Veamos otro ejemplo recurrente en fotografía subacuática, las fotografías hechas a profundidad sin aplicar filtro de rojos. Como sabemos, a mayor profundidad mayor cantidad de luz ha sido absorbida, y debido a las diferentes longitudes de onda no toda la luz se pierde al mismo «ritmo», siendo la zona roja del espectro la que antes se pierde. Si no utilizamos un filtro de rojos lo que sucede es que las fotografías se verán con un color verde-azul predominante (el rojo se ha perdido):

Fotografía sin filtro de rojos

Fotografía sin filtro de rojos

Histograma de fotografía sin filtro de rojos

Histograma de fotografía sin filtro de rojos

En este ejemplo podemos ver cómo disponemos de información en prácticamente todo el espectro, pero existe un claro predominio de la zona de colores oscuros (azul) y un descenso progresivo de la muestra a medida que nos acercamos a la zona de mayor claridad.

Una foto similar con el filtro de rojos instalado se ve sin embargo de una manera muy diferente:

Fotografía tomada con filtro de rojos

Fotografía tomada con filtro de rojos

Histograma de fotografía con filtro de rojos

Histograma de fotografía con filtro de rojos

En este caso vemos ya una fotografía mucho mejor balanceada, información en la zona azul, pero también mucha información en el área más clara: amarillos y otros colores próximos al blanco, así como tonos rojizos.

Por último veamos cómo quedaría una fotografía profesional realizada con un equipo de alta gama. En este caso se trata de una fotografía de la NOAA tomada en Sulawesi, Indonesia:

Fotografía profesional (NOAA)

Fotografía profesional (NOAA)

Histograma de una buena fotografía

Histograma de una buena fotografía

Aquí podemos apreciar con gran detalle una fotografía con una estupenda exposición, amplia aparición de rojos, buen contraste que nos permite apreciar los detalles del cangrejo y un histograma sin saturación en los extremos. Una estupenda foto macro.

Como se ha podido comprobar echar un vistazo al histograma de nuestras fotografías en el momento en que estamos en el agua es una buena ayuda para detectar problemas cuando aún (con algo de suerte) podemos tomar nuevas capturas con las correcciones oportunas.

Recordad que no hay un histograma perfecto que podamos tomar como «referencia universal», ya que, además de vuestra creatividad, existen otros muchos factores que hacen variar la forma del histograma (por ejemplo, un contraluz no tendrá la misma distribución que un primer plano de un compañero de buceo).

En próximos posts os hablaremos de otra cuestiones sobre fotosub: diafragma, tiempo de exposición o sensibilidad ISO, por ejemplo.

Recordad que podéis enviarnos vuestros comentarios o sugerencias sobre temas que queráis que tratemos en futuros posts a divemaster @ pandoradivers . com

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¡Nuevos instructores PADI!

Como os comentábamos en septiembre dos de nosotros dimos un nuevo paso en nuestras carreras profesionales y nos animamos a intentar el asalto al nivel de PADI Open Water Scuba Instructor. Y hemos aprobado el Examen de Instructor este último fin de semana ¡SÍ!

Han sido semanas bastante duras, jornadas muy prolongadas, pocas horas de sueño, viajes de Madrid a Mojácar … Muy intenso pero sobre todo muy positivo. Hemos coincidido con unos compañeros fantásticos, con los que hemos hecho muy buenas migas y pasado inolvidables momentos. Y qué decir de una plantilla de formadores extraordinaria. Muchas gracias desde aquí a Pedro, Tony y Patricia del Centro Escuela de Buceo Mojácar, que consiguieron llevarnos a un nivel mucho más exigente que el que después necesitaríamos para pasar el IE de PADI ¡qué derroche de energía y saber hacer! Gracias también a Cristóbal de Casco Antiguo que organizaba el curso en Madrid, y a Pedro que nos permitió ser asistentes en uno de sus cursos de Open y nos surtió de buenos consejos previos al IDC.

Aquí os dejamos algunas fotos del proceso 😉

Nuevos Instructores PADI

Nuevos Instructores PADI

Impartiendo clases

Impartiendo clases

 

Reanimación Cardio Pulmonar en bebés

Reanimación Cardio Pulmonar en bebés

 

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Inicio del primer día de exámenes

 

 

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