La morena (Muraena helena)

Y eso … ¿qué has dicho que era?

Hoy: La morena (Muraena helena)

¡Oh! ¡Hola!

¡Oh! ¡Hola!

Podemos encontrar a la morena en un amplio rango de profundidades (de -10 a -100 metros); en zonas o hábitats fundamentalmente rocosos, donde las cuevas y oquedades le sirven de refugio durante el día y entre las que acecha por la noche; cuando es más activa.

Es un animal relativamente común, pues no tiene un elevado valor como especie comercial, aunque sí está expuesto a los excesos de la pesca submarina o de arrastre.

Pueden llegar a alcanzar el metro y medio de longitud y llegar a pesar más de diez kilos y su alimentación se basa en otros peces más pequeños, moluscos y crustáceos a los que caza entre las rocas, localizándolos mediante un agudísimo sentido del olfato; aunque tampoco desaprovecha de los restos de carroña que pueda encontrar.

Su forma llama siempre la atención de todos los buceadores noveles: Una serpiente larga y robusta, con un morro alargado, acechando desde una oquedad, siempre con la boca abierta.

Y es cierto que la carencia de aletas pectorales y pélvicas habituales en los peces hace parecer que se trate de una serpiente; pero sí que posee una aleta dorsal. Puede pasar desapercibida las primeras veces que vemos una morena o mientras está escondida; pero se extiende desde detrás de la cabeza, recorre toda la longitud de su cuerpo y se une en la cola a las aletas caudal y anal; formando una única unidad.

Hasta la cola, todo es aleta

Hasta la cola, todo es aleta

Otra característica distintiva; aunque no observable a simple vista es que su piel, aunque gruesa, es suave y resbaladiza debido a que carece de escamas y siempre está rodeada de una sustancia mucosa que la protege de los roces o las abrasiones de las rocas y facilita su deslizamiento entre ellas.

  • Si. Es serpentiforme.
  • Si. Parece no tener aletas.
  • Si. Carece de escamas.
  • Y si. Es un pez.
  • ¿A que es chula la naturaleza?

Vale ¿Y cómo la identifico?

Tan llamativa es, que no hay muchas dudas una vez que ya se ha visto una …

Su color base está entre el gris y el marrón; con un patrón de manchas amarillentas que pueden hacerlas complicadas de localizar si uno no está atento.

Sus hábitos nocturnos también pueden convertirlas en un objetivo complicado de encontrar durante el día; obligándonos muchas veces a ir mirando en cada pequeño agujero que encontremos.

Hay que buscar bien; pero estar, están

Si las estáis buscando de este modo, hacedlo siempre desde una distancia prudencial. Primero para evitar dañar la zona pero también para ahorrarnos posibles sustos pues aunque no son proclives a atacarnos y su mordedura no es mortal; sí puede ser muy dolorosa.

Se mira, pero no se incordia

Se mira, pero no se incordia

Dejamos para el final del artículo el que su alimentación se basa en otros peces, moluscos y crustáceos porque la mayor curiosidad de nuestra invitada de hoy es que, si bien su forma de caza se basa en el escondite y el acecho para atrapar a sus presas entre sus mandíbulas, su cabeza estrecha la impide crear la suficiente fuerza de succión para “tragar” a sus presas. Para esto, la morena posee un segundo juego de mandíbulas internas; llamadas mandíbulas faríngeas, que lanza hacia la boca y transportan a la presa al interior de la garganta.

Diagrama de las mandíbulas faríngeas. Extraído de wikipedia

Diagrama de las mandíbulas faríngeas. Extraído de wikipedia

Oye … eso de cazar por acecho, en la oscuridad y sobre todo tener unas segundas mandíbulas dentro de la boca, ¿no os recuerda a algo?

La ficción tiene, a veces, algo de realidad.

La ficción tiene, a veces, algo de realidad.

¿O será la realidad la que tiene algo de ficción?

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